Por Enrique

 

Cuando me informaron que el libro a leer para este mes iba a ser La Biblia Según Jesucristo, mis sentimientos fueron encontrados. Por un lado me llamaba la atención tener la oportunidad de leer algo de Saramago, pero por otro lado sentía yo que este es un tema demasiado tocado. ¿Qué puede ser innovador de hablar de Jesús? ¿Qué puede escribir que no haya sido escrito? Desde ese punto de vista me encontraba en una situación de curiosidad por un lado y desdén por el otro.

El libro empezó mal para mí, viéndolo en retrospectiva el primer capítulo es bello y tiene un gran sentido estético, pero creo que es aberrante cuando se compara con el resto de la novela. Es un capítulo sumamente abstracto y me hizo pensar que todo el libro iba a ser una descripción tras otra, sin acción. Esa noción la perdí inmediatamente, tras los eventos que se encontraron en el segundo capítulo. Y aquí es donde quiero hacer una pausa y reflexionar en el estilo, la narrativa. Saramago tiene una narrativa que fluye, describe eventos y lugares con soltura, le viene natural. Es una prosa casi poética que en ocasiones sacrifica la narrativa para embellecer el lenguaje. Ciertos elementos de la narrativa definitivamente me molestaron. En ocasiones el diálogo es confuso, no se sabe quién está hablando. La falta de punto seguido y la insistencia de usar comas y puntos y comas a veces me parecía equívoca. Sin embargo yo creo que todo ello obedece a la importancia que Saramago le da al estilo.

Este libro me parece que es el que más preocupación le ha dado a los aspectos filosóficos de los que he leído últimamente. Todo empieza con José y su pecado de omisión al no advertir a los otros padres el peligro que se acercaba. Y no es simplemente su pecado, sino el efecto que su pecado, su debilidad, tuvo en su progenie. La imagen de Jesús como penitente, como el joven que sufre cuando se le revela que su amado padre tuvo un rol desafortunado en la muerte de un número indeterminado de inocentes, es detallado y se desarrolla en una forma tan bella, que sufrimos con el sufrimiento de Jesús. Creo que ambos padres (José y Dios) tienen casi el mismo nivel de culpa si es que entiendo bien lo que Saramago escribe. Si hay un libro que crea complejidades, este es el libro. Dios no es perfecto ni bueno, se le puede llamar neutral. Dios justifica las masacres en su nombre, condena a Jesús a sufrimiento para El ser más popular. ¿Será Dios narcisista? Lo otro es la imagen del Diablo, no como la maldad personificada, sino como un individuo que nos tienta en diferentes momentos de nuestra vida, pero un elemento que es necesario en la vida, no puede haber bondad sin maldad, beldad sin fealdad, amor sin odio. Cuando Dios le habla a Jesús, el Diablo está presente y Dios no acepta el ofrecimiento que Satán hace de renunciar al mal, porque el mal es indispensable. Ojala pudiera estar yo con ustedes para discutir estos elementos filosóficos, creo que hacen de este libro uno de los mejores que he leído.

Otro elemento que me pareció interesante fue la imagen de María, a la que no llamaremos Virgen en este libro. Ella se muestra como una mujer dominada, como alguien que realmente viene de una sociedad como la judía de ese tiempo. A veces creemos que María fue tan revolucionaria como lo fue Jesús, pero en este libro la vemos completamente diferente. En la Biblia María realmente no es importante, nuestra insistencia en idolatrarla viene de las enseñanzas de la Iglesia, no de las Escrituras.

Por otro lado vemos a una María Magdalena que fue la mujer de Jesús. Yo pensaba mientras leía, que nosotros todos creemos que Jesús nunca tuvo sexo porque tomamos al sexo como un pecado, no como una actividad de expresión de nuestros sentimientos para con otra persona. En este libro María Magdalena le colabora con Jesús, lo apoya, lo estimula, ella le da el hogar que él no posee en casa de su madre. Otra cosa que me ponía a pensar es que un libro como este hace unos 100 años habría ocasionado que el autor fuera excomulgado, como pasó con Vargas Vila. Y es que en el libro de Vargas Vila Jesús también tiene relaciones con María Magdalena. 300 años atrás y Saramago se hubiera enfrentado a la inquisición.

Finalmente debo decir que este libro es una belleza, sumamente recomendable, al cual le voy a dar 9 de 10. Me fascinó.