Por Enrique

Una de mis hijas que está en una escuela del área de la bahía de San Francisco me pidió que le comprara unos libros para su año escolar. Entre los libros estaba “Matar a un Ruiseñor”. Ahora, yo tuve la oportunidad de leer otros libros que le habían asignado a ella con anterioridad, entre ellos están “El Juego de Ender” y “Mi Antonia”, los cuales considero grandes obras, por lo que decidí leer esta librito (porque no es muy extenso) y ver si las escuelas siguen con marcador perfecto en mi cuenta de libros magníficos.

Lo primero que noté es que el libro me hablaba como pocos. Ese estilo netamente sureño me captura y me hace pensar que estoy como en casa. Harper Lee tiene un estilo de escribir sumamente sencillo, personal, dice las cosas como las ve. Yo creo que este libro (de ser basado en un caso real) pudo haber sido escrito como libro “non-fiction” en primera persona.

Los personajes son excelentemente presentados, tenemos al personaje principal que es Scout, una niña que por el hecho de ser una “marimacha” como decimos en Guatemala, puede observar en forma casi neutral tanto a los hombres como a las mujeres de su pueblo. Parte del éxito de este libro es el carisma literario de este personaje. Scout es interesante, me fascina como habla de los eventos en el pueblito y nos da un paseo en la vida del sur de los Estados Unidos. Gracias a Scout conocemos a los vecinos, las casas, los animales, e incluso al polvo. Otro personaje a destacar es Atticus, padre de Scout y abogado. Este hombre personifica el ideal que tenemos de la búsqueda de la justicia, es un hombre que cree en el derecho de los demás, que educa a sus hijos con el ejemplo y el habla, no vemos eventos de crueldad o de castigos severos, aquí hay lógica y conocimiento. Finalmente encontramos a la criada, Calpurnia, quien más que simplemente ayudar en los quehaceres de la casa, se dedica a educar y cuidar de los niños. Ella es la figura materna en ese hogar. Una cosa que me encantó y que podría discutir extensamente es el contraste del carácter de Atticus con sus hijos. Jem se parece más a Atticus, pero Scout es directamente un contraste, es atrevida, impulsiva, llena de enojos y opiniones, nunca en paz con el mundo que la rodea.

En general este es un libro bello que nos deja mucho. Habla de la vida del Sur antes de la legislación de los derechos civiles. Yo lo recomiendo muchísimo, le doy un 9.5.