por Enrique

 

En nuestro grupo de lectura hemos tenido encontronazos, eso es lo que usualmente sucede cuando personas cultas de diferentes partes del mundo, con distintas experiencias y estilos de vida, se reúnen a discutir un libro. Eso fue más que evidente en este libro de Junot Díaz. Fue notable la diferencia , el grupo estaba prácticamente dividido en dos. por un lado estaban aquellos que creían que era un libro malo o que no tenía sentido leerlo, puesto que ya estaban cansados de leer sobre la dictadura de Trujillo. Por otro lado estaban aquellos que creen que es una obra maestra (entre ellos me encuentro yo) y que piensan que las críticas son por demás infundadas. Con este escrito no planeo actuar de forma salomónica y llegar a un estadio medio, al contrario, lo correcto es decir que aquellos que critican negativamente al libro al menos deben buscar mejores elementos en los cuales basar sus opiniones.

Empecemos por el personaje principal. Oscar es un muchacho regordete, extraño, que en más de una ocasión me recordó del héroe quijotesco de La Conjura de los Necios. Cuando se nos introduce a este personaje, podemos entrever que es alguien complicado, singular e incluso, en ocasiones, demasiado raro como para poder identificarse con él. Debo de admitir que hay ciertas cosas que Oscar tiene que se parecen a elementos que yo poseo: Soy gordo, leo ciencia ficción, veo películas de ciencia ficción, me aíslo frecuentemente. pero allí es donde las similitudes de hecho terminan. Este es un personaje poco comprensible. De un observador y otro, tenemos pequeños bocetos de lo que su mundo interior fue, pero la verdad es que su forma de ser lo hacen un extranjero en la literatura.

¿Pero es realmente Oscar el personaje principal? Yo lo dudo. tan importantes como Oscar son su hermana Lola, que de alguna manera resulta siendo tan atractiva como interesante. Me encantan sus soliloquios, su manera de eludir a aquellos que la quieren usar, su amor por el hermano que tiene problemas. Pero de todos los personajes, quizás el que más me atrae es Beli. Ella es simplemente fascinante, la hija de una pareja que sufrió el mundo oscuro de Trujillo, una morena como ninguna, de un cuerpo indecente, de un carácter fuerte y con un corazón que se daba como ningún otro. Ella es la mujer que todos desearíamos conocer y amar alguna vez, pero de la cual no nos queremos enamorar porque nos haría un infierno de la vida.

Este libro toca muchos temas, la vida durante la época de Trujillo, el amor no correspondido, el heroísmo, la soledad, la desesperación. Tantos temas que si uno no se organiza, de pronto se pierde el tema principal. Ese tema es la violencia. De una manera u otra la violencia está representada en todo el libro, ya sea en la pareja que al tratar de proteger a su hija mayor condena al resto de la familia, Beli luchando por el amor no correspondido, Oscar que tiene que enfrentarse a aquellos que se aprovechan de su amiga. En general, el libro nos muestra que quizás Trujillo se haya ido, pero la violencia, ese legado nefasto que no es simplemente parte de la vida del dominicano, sino que también de todo latinoamericano que se haya atrevido a decir no más, sigue allí diciendo presente como que si fuera la esencia de nuestro ser.

Este libro tiene una prosa como pocos. Está escrito en un estilo que me recordó de Salarrué o de Zora Neale Hurston. Por supuesto que algún ignorante me dirá que Salarrué era salvadoreño autóctono y que Hurston nos hablaba como en el sur de los Estados Unidos, pero lo que estoy diciendo con enfatizar esas similitudes es que tanto Zora Neale Hurston y Salarrué nos hablaban en folklorismos, nos hablaban como la gente nos habla. Y es que, ¿no es el spanglish el folklorismo de la masa dominicana, puertorriqueña y si se quiere de los latinos que residen actualmente en Norteamérica. Pero no es simplemente el hecho de que su narrativa es interesante y creativa, su riqueza literaria es sorprendente. No es un libro para todos, de eso estoy consciente, pero creo que es uno de los mejores que hemos asignado.

Le doy un 8.5 y lo recomiendo altamente. Muy buen libro.