Por Enrique

 

Antes de entrar a dar mis impresiones de este libro, quiero dejar muy en claro que yo soy un gran fanático de Joyce Carol Oates. He leído muchos de sus libros, como “Them”, “Beasts”,o “We were the Mulvaneys ” entre otros. Así que de alguna manera mi opinión de este libro no es completamente falta de preconcepciones.

 

La novela trata de una familia judía que llega a los Estados Unidos poco tiempo antes de la guerra. El padre, una persona estudiada y cuyo trabajo en Alemania era de maestro, se encuentra fungiendo de sepulturero. Su descontento con su posición social, su aislamiento social y problemas económicos son tales, que se encuentra condenado a ser sepulturero quiéralo o no. Pero esto trae problemas para toda la familia, los hijos sufren ostracismo en la escuela, la madre no tiene amistades y se aísla cada día más, el padre resiente a su familia por todos sus males y eso sin contar el odio que le tienen a aquellos que la tienen mejor que ellos. Total, es una historia de inmigrantes, pero una que no terminará bien. Quizás eso sea lo malo del libro. Lo podemos considerar un tanto predecible.

 

La Hija del Sepulturero tiene una heroína difícil de tomar, principalmente porque es una persona paranoica y con muchos elementos negativos que nos impiden sentirnos identificados con el personaje. Si lo que uno quiere con este libro es algo positivo y un final feliz, eso no es lo que vamos a encontrar. Este es un libro que duele mucho, si es que nos puede doler la condición humana. Pero nuestro dolor es más enfocado en otros personajes que rodean a la protagonista. ¿Es este un error? Será que Oates nos quiere decir algo con la oscuridad relativa que rodea al personaje?

 

Es un libro con una muy buena narrativa y que fluye bien. No lo considero a la altura de “Them” or de “We were the Mulvaneys”, pero es una muy buena obra. Yo lo recomiendo ampliamente y le doy un 8.5 de 10. Por cierto que el final del libro es magistral, como la narrativa cambia a ser epistolar y quizás (esto lo pensamos Jorge y Enrique en la discusión del libro) la otra persona nunca existió. Interesante…